domingo, 25 de enero de 2009

IDIOMA JAPONES

El japonés (日本語, Nihongo ) es un idioma hablado por más de 127 millones de personas, principalmente en las islas de Japón (Kyushu, Honshū, Hokkaidō, Shikoku y muchas islas de menor tamaño, siendo la más importante Okinawa).
Su filiación genética permanece como incierta. Se le suele considerar una lengua aislada. No tiene relación alguna con el chino ni con la lengua ainu.
Es un hecho probado la existencia de correlaciones sistemáticas entre los fonemas de las lenguas primitivas coreanas y del japonés antiguo. No obstante, aún no está claro si esas correlaciones serían debidas a conexión genética o a préstamos léxicos masivos a lo largo de los siglos. Una teoría alternativa adscribe este idioma a la macrofamilia de las lenguas austronesias. Según esta hipótesis el japonés se entendería como la lengua que forma el extremo norte de un grupo del que forman parte las lenguas aborígenes de Taiwan, el tagalo y otros idiomas de Filipinas y el malayo-indonesio en todas sus variantes. En general la investigación contemporánea bascula entre ambas hipótesis, reconociendo un fuerte influjo continental y, al mismo tiempo, la seria posibilidad de la existencia de un sustrato austronésico difuminado por el influjo temprano de las lenguas coreanas primitivas. Gran parte de los investigadores consideran al coreano como una lengua altaica (si bien la categoría de "altaico" es en sí controvertida).
Desde que en 2500 a. C. pueblos mongólicos llegados del continente comenzaron a poblar las islas del Japón, inicióse el desarrollo de una lengua arcaica (Yamato kotoba) de estructura polisilábica, así como una cultura propia. No sería hasta el siglo III d. C. cuando se introdujo la cultura china por parte de sabios coreanos en las islas. Esta invasión cultural duró aproximadamente cuatro siglos, durante los cuales se introdujeron ciencias, artes, religión y, por supuesto, el sistema de escritura chino.
Los japoneses utilizaron los caracteres chinos para expresar sus ideas y conceptos, tanto conservando las lecturas chinas como añadiendo sus propias lecturas de esos símbolos. Por ello hoy día, al estudiar el sistema de kanji japoneses deben aprender ambas lecturas. Además, crearon posteriormente dos silabarios para representar todos sus sonidos basándose en simplificaciones de caracteres ideográficos chinos y que se llamarían hiragana y katakana. Este último silabario se utiliza en la actualidad para representar todas las palabras extranjeras.
Debido a la peculiar historia de Japón, entre sus características se encuentra un sistema de honoríficos que resultan en formas verbales y construcciones gramaticales específicas para indicar el estatus relativo entre el emisor y el receptor, así como el respeto (o ausencia de respeto) hacia la persona dirigida.
En Japón lo hablan unos 127 millones de personas, la totalidad de la población; por inmigrantes japoneses en las islas Hawai más de 250.000 (el 30% de la población); en California (EEUU) unas 300.000; en Brasil 400.000 y un número importante en la costa de Perú, así como otras partes del mundo. En las antiguas colonias japonesas como Corea, Manchuria (China), Guam, Taiwán, Islas Marshall y Palau es conocido también por las personas de edad avanzada que recibieron instrucción escolar en este idioma. No obstante, por razones evidentes, la mayor parte de ellos prefiere no utilizarlo.
Variantes geográficas dialectales
Tiene una gran variedad dialectal, debido al terreno montañoso y una larga historia de aislamientos tanto internos como externos. Los dialectos difieren principalmente en entonación, inflexión morfológica, vocabulario, uso de partículas y pronunciación. Algunos dialectos, incluso, difieren en la cantidad de fonemas de que disponen, aunque este tipo de diferencias no son comunes.
El japonés estándar (標準語, hyōjungo) se considera el idioma oficial y está fuertemente basado en el dialecto de Kanto (関東, kantō. Tokio y alrededores), el cual es llamado a modo de broma "NHK語" (NHK-go, idioma NHK, por la cadena nacional de televisión NHK).
A pesar de la variedad, los dialectos no varían por cuestiones geográficas. Así, por ejemplo, dialectos geográficamente separados como el 東北弁 (Tōhoku-ben, dialecto de Tohoku) o 対島弁 (tsumashima-ben, dialecto de Tsumashima) son fácilmente comprendidos por nativos de otros dialectos, mientras que el dialecto de Kagoshima (鹿児島) en el sur de Kyūshū (九州) es conocido por ser incomprensible no solo para personas que hablan japonés estándar, sino también para los dialectos cercanos del área de Kyūshū.
El idioma hablado en la isla de Okinawa, conocido como idioma ryukyuense, se considera a menudo un dialecto del japonés debido a sus similitudes léxicas y gramaticales. Sin embargo, ambos idiomas resultan mutuamente incomprensibles y lingüístas modernos los consideran idiomas diferentes dentro de la misma familia.
Variantes históricas
La historia de la lengua japonesa se suele dividir en tres períodos diferenciados.
Japonés antiguo, que va desde el siglo V hasta el XI.
Japonés medio, que va de los siglos XII a XVI, y muestra ciertos cambios fonéticos con respecto al período anterior, como el cambio fonético /p/ > /h, f/.
Japonés moderno, del siglo XVII en adelante, caracterizado por la existencia de numerosas palatalizaciones de las consonates coronales:
Estos cambios tuvieron el resultado secundario de simplificar los ataques silábicos complejos, que en japonés moderno sólo son posibles en préstamos y sílabas de palabras nativas que empiezan por sonorantes /r, m, n/.
Pronunciación
Tiene pocas vocales y consonantes y la mayor parte de las sílabas son abiertas. El acento es musical y tiene dos tonos diferentes: alto y bajo.
El sistema fonológico japonés consta de cinco vocales, que escritas en caracteres latinos son: a, i, u, e, o, según el orden tradicional. Se pronuncian igual que en castellano salvo la u, que se pronuncia con los labios extendidos, esto es, se trata de una vocal no redondeada. Las vocales pueden ser normales o largas, en cuyo caso poseen una duración doble de la normal y se consideran como sílabas separadas.
Esto quiere decir que el idioma japonés no admite sílabas formadas por combinaciones más complejas como doble consonante más vocal o vocal más consonante. Aparte de esto existe también un sonido denominado sokuon que consiste en la geminación, es decir repetición, de la consonante siguiente.
Un fenómeno fonético común en el japonés es el ensordecimiento de las vocales /u/ e /i/ (alteración de la vocal sonora en vocal murmurada debido al contexto) cuando se encuentran en posición no acentuada entre consonates sordas. Es el caso de muchas terminaciones desu y masu en conjugaciones verbales, que se oyen como dess y mass respectivamente.
Otro fenómeno particular, frecuente y muy complejo es el rendaku, que consite en la sonorización de una consonante sorda en palabras compuestas:
国 /kuni/ más 々(repetición del elemento anterior)
 La /k/ sorda del segundo kuni se convierte en su contraparte sonora /g/. Por lo tanto, no se pronuncia */kunikuni/, como podría esperarse, sino /kuniguni/
Escritura
La escritura japonesa está basada en dos sistemas de ortografía:
El primero está compuesto por los ideogramas chinos, o kanji, introducidos en Japón alrededor del siglo IV. Éstos se utilizan como ideogramas y fonogramas.
El segundo sistema es llamado kana y fue desarrollado unos 500 años después que el kanji. Pertenecen al kana dos formas de escritura que son los alfabetos silábicos propios, el katakana y el hiragana.
En japonés los llamados "sonidos impuros" (b, d, g, z) se forman añadiendo un acento similar a unas comillas, o nigori (濁り) al carácter del "sonido puro" correspondiente (en h, t, k y s, respectivamente). Los caracteres en p ("sonido medio impuro") se forman añadiendo a los caracteres en h un acento similar a un pequeño círculo.
Debido a razones fonéticas, algunas palabras pueden cambiar un sonido puro inicial por un sonido impuro. Además, un "chi" o "tsu" final puede hacer que una palabra se junte con la siguiente, doblando el sonido consonántico inicial de ésta. Por ejemplo, ichi + ka --> ikka. La consonante doble, en la escritura, viene precedida de un pequeño carácter tsu.
Gramática
El japonés es una lengua de estructura aglutinante que combina diversos elementos lingüísticos en palabras simples. Cada uno de estos elementos tiene una significación fija y apta para existir separadamente.
La gramática del japonés es muy diferente de la del español. Algunas de sus características son:
La estructura gramatical es sujeto-objeto-verbo.
No existen géneros masculino o femenino.
No está muy extendida la noción de pluralidad. En general, no se usan plurales sino que la pluralidad del sujeto o del objeto se deduce por el contexto. Sin embargo, el sufijo -tachi indica la idea de pluralidad (por ejemplo, watashi, 私 (わたし, 私), = 'yo'; watashi-tachi (私達 (わたしたち, 私達), = 'nosotros'), y en ocasiones puede duplicarse una palabra con el mismo fin (a partir del antiguo pronombre de primera persona ware, 我 , se forma por duplicación wareware, 我々 , otra forma extremadamente formal de decir 'nosotros'). La duplicación de kanji obliga en algunos casos a añadir la marca nigori (濁り , por ejemplo hito (人 (ひと, 人) = 'persona', hitobito (人々 (ひとびと, 人々) = 'personas'.
No existe el tiempo futuro. Los tiempos verbales son el pasado y el presente (este último también empleado para acciones ubicadas en el futuro). El futuro se deduce gracias a la presencia en la oración de palabras como "ashita" (明日 (あした, 明日) = "el día de mañana".
Para expresar cantidades se emplean auxiliares llamados clasificadores numéricos (contadores), mientras que en castellano basta con emplear el número cardinal seguido del objeto que se pretende contar. Así, por ejemplo, para contar animales de pequeño tamaño se utiliza el contador "-hiki" (匹), para objetos alargados (por ejemplo, un lápiz) se emplea el contador "-hon" (本 ), para máquinas (incluyendo dispositivos electrónicos) se usa "-dai" (台 ), etc. Estos clasificadores pueden alterar su pronunciación según la cantidad contada (p.ej. 1 animal pequeño = ippiki , 2 animales pequeños = nihiki , 3 animales pequeños = sanbiki , etc.).
Existen dos tipos de adjetivos, los "ikeiyōshi" (い形容詞, "ikeiyōshi") ('adjetivos en i') que acaban en la vocal i (い), con ciertas excepciones como "kirei" (奇麗 (きれい, 奇麗) , 'lindo', 'bello'), "kirai" (嫌い (きらい, 嫌い) , 'odioso') y ("yūmei" (有名, "yūmei") , 'famoso'). Su conjugación consiste en cambiar la "i" por una desinencia que le dará su carácter temporal y positivo o negativo. Por ejemplo con un adjetivo como ("yasui" (安い, "yasui") , 'barato'), su negativo será ("yasukunai" (安くない, "yasukunai") . De la misma manera, para utilizar ese adjetivo en pasado se cambia la desinencia de "yasui" por "yasukatta" (安かった, "yasukatta") . E igualmente, para formar el negativo de la forma en pasado se reemplaza la i al final de la desinencia kunai por katta, surgiendo kunakatta ("yasukunakatta" (安くなかった, "yasukunakatta") . Siguiendo el ejemplo: yasui - yasukatta - yasukunai - yasukunakatta.
El otro tipo de adjetivo es el llamado "nakeiyōshi" (な形容詞, "nakeiyōshi") ('adjetivos en na'). Para adjuntarlos a un sustantivo se precisa la partícula na (な) (de ahí su nombre), a diferencia de los anteriores que pueden ser utilizados sin ninguna partícula junto a un sustantivo. Los "nakeiyōshi" no suelen terminar en "i" salvo excepciones como las ya mencionadas (kirei, kirai, yūmei, y otras). Al conjugarse se utiliza la terminación que indica si es positivo o negativo así como su temporalidad.
Por ejemplo ("shizuka" (静か, "shizuka") , 'tranquilo'), para indicar su negativo le adherimos el "ja arimasen" (じゃありません, "ja arimasen") en registro informal o "dewa arimasen" (ではありません, "dewa arimasen") en registro formal, una especie de 'no es'.