domingo, 25 de enero de 2009

JAPONES ANTIGUO

Japonés antiguo (上代日本語, Jōdai nihongo) es el estadio más antiguo del idioma japonés.
Es difícil realizar una datación precisa del período llamado "japonés antiguo". Su fin se suele datar en 794, cuando la capital Heijōkyō se translada a Heiankyō. Determinar fechas para su comienzo puede ser más difícil. Se han encontrado restos de tablillas y de otros objetos con fragmentos de textos en excavaciones arqueológicas. No obstante, el primer texto de cierta extensión con el que contamos es el Kojiki, de 712. Por razones prácticas ésta se considera la fecha inicial del período. Por tanto, el período que en historia de la lengua llamamos "japonés antiguo" coincide con el que los historiadores denominan Período Nara (710-794). Otra opción sería determinar sólo una fecha final (794) no especificando ningún punto en el tiempo para su inicio.
Las fuentes literarias más antiguas incluyen: Kojiki (712), Fudoki (720), Nihonshoki (720) y Man'yōshū (posterior a 771).
Los textos más antiguos encontrados en Japón están escritos en chino clásico. No obstante, algunos de ellos muestran influencia de la gramática japonesa (por ejemplo, orden de palabras). Se les puede considerar como los ejemplos más antiguos de restos del idioma japonés (véase también kanbun. Algunas veces en estos textos híbridos se usan caracteres chinos con valor fonético para representar partículas. Después de un tiempo, el uso de caracteres chinos con valor fonético se convirtió en más común (no sólo limitado a partículas, hasta que el sistema de escritura Man'yōgana se desarrolló usando los caracteres chinos de forma exclusivamente fonética en japonés. Como resultado es posible describir los sonidos aproximados del idioma, pero no derivar ninguna conclusión cierta. No obstante investigaciones recientes han determinado un mejor entendimiento de los sonidos del japonés antiguo, sobre todo gracias al los estudios de la pronunciación del chino de aquella época, análisis de cambios diacrónicos en la pronunciación del japonés y del estudio comparativo del idioma de las islas Ryukyu. Aunque la mayoría de los escritos de este período representan el idioma de la corte de Nara en el Japón central, algunos poemas en el Man'yōshū ofrecen un panorama de los diferentes dialectos del idioma. Algunas de las diferencias dialectales que aparecen en esta obra todavía se pueden observar en la actualidad.
El japonés antiguo difiere fonéticamente de períodos posteriores del idioma. Un análisis del Man'yōgana revela un sistema peculiar llamado Jōdai Tokushu Kanazukai.
Las transcripciones de las palabras que aparecen en el Kojiki, por un lado, y de aquellas del Nihonshoki o del Man'yōshu, por otro (/mo1/ and /mo2/) difieren. Se ha relacionado esto con el hecho de que el Kojiki se recopiló antes que el Nihonshoki, lo que habría preservado una distinción antigua que pronto habría desaparecido.
La sílaba japonesa moderna [tsu] deriva de una consonante africada de [t] antes de [u] en japonés antiguo [tu], y el moderno da-line [zu] aparece por el mismo proceso desde el japonés moderno inicial [dzu], antiguo [du]. Algunos dialectos modernos preservan la distinción entre [z] y [dz], por ejemplo el dialecto de Nagoya tiene [midzu] en lugar de mizu "agua". Un proceso similar de palatalización resultó en el moderno [tɕi] derivado del clásico y antiguo [ti]. No obstante no se puede determinar cuándo /ti/ se palatalizó. Es posible que ya fuera una palatal en japonés antiguo.
Otras características importantes en las que difiere el japonés antiguo y el moderno son:
Inexistencia de vocales largas o diptongos;
Ninguna palabra comienza con /r/ u oclusiva sonora;
No existe ninguna sílaba cerrada por consonante de ningún tipo: la estructura silábica es muy simple: /$(C)V$/. (límite de sílaba + consonante opcional + vocal obligatoria + límite de sílaba).
Algunos investigadores han sugerido que existe una relación genética entre el japonés antiguo y algunos idiomas extintos de la península coreana, incluido el idioma Goguryeo (o Koguryo). No obstante la relación entre el japonés y cualquier otro idioma que no sea la lengua de las Ryūkyū no ha sido demostrado.