domingo, 22 de febrero de 2009

CONSEJOS DEL MAESTRO TAIJI KASE PARA LA PRACTICA DE KUMITE

El maestro recalca la necesidad de trabajar las defensas porque se han dejado de lado con la competición. Ya sólo se trabaja el ataque fuerte, debido principalmente a la competición, y no hay que olvidar que sobre todo se trabaja en go no sen; por lo cual debemos trabajar para igualar los dos niveles, paradas y ataques.
La competición, conjuntamente con otros maestros, fue ideada por él y fue árbitro de las primeras que hubo. Y consideraron, en aquel momento, que la competición podría ser buena para el Karate, haciendo que subiera de nivel, o por el contrario que hiciese entrar a este arte en una decadencia
Para la competición hacían uso del entrenamiento en uchi komi. Solían dedicar entre cinco y diez minutos de la clase a este tipo de entrenamiento para desarrollar el cuerpo, por un lado, y la capacidad perceptiva, por otro. En este último caso, intentaban percibir la energía antes de que llegase en forma de empujón y utilizar, en el grado que les interesase, ya fuese mucha o poca, esa fuerza para reaccionar y enfocar su energía interior, sin resistencia ni oposición a la fuerza externa, en un sentido favorable. Por ejemplo, si se es tirado al suelo, reaccionar con la fuerza que recibes de éste para sacar ventaja de una situación desfavorable. Para ello no hay que resistirse al estímulo externo, sino emplearlo de forma que nuestro cuerpo lo haga útil.
Dice que hay que trabajar los dos lados del cuerpo por igual para que no haya descompensación. Pero si con cierta posición o guardia trabajas mas fuerte y cómodo o te sientes mas seguro y a gusto, aprovecha esa situación haciéndola una ventaja y desarróllala. En su caso, el del maestro, utiliza, por su entrenamiento y su fisonomía seite con la izquierda y hente con la derecha.
Cuando se defiende, en combate principalmente, se debe cambiar de posición para incomodar la guardia del oponente y crear en el inseguridad; así le obligamos a entrar donde queremos. En su caso el maestro ha desarrollado unos kamae para el trabajo en hente, es decir, con la misma mano. Adoptamos ese kamae predeterminado para obligarle a atacar a la zona que nosotros deseamos porque la vamos a defender con plena facilidad y a contraatacar. Y, en el caso de que el oponente dude, anticipamos desde la guardia que mantenemos nuestro ataque; que también entrenaremos.
En este arte marcial debemos aprovechar las fuerzas que se crean, sobre todo al defender, para desplazarnos con mayor facilidad y salir del campo de ataque y conseguir así una posición ventajosa. Pues, como bien dijo el maestro, en un combate entre distinto grado gana el grado más alto; en un combate de mismo grado y con un oponente mas fuerte, gana el fuerte; y en un combate con igualdad de condiciones, gana el inteligente, el que utiliza la estrategia.
La defensa debe hacerse atobaya desequilibrando al contrario y creando un vacío a nuestro favor; no debe hacerse con la forma del kata, sino ampliando su zona de desplazamiento para defender y hacerla efectiva. Además tiene que haber velocidad y kime. Kime sobre todo al final, en el momento de impactar con el miembro del adversario, y no quedarse ahí, sino arrastrar con la fuerza de un tsuki el ataque más allá, a la zona de vacío.
La defensa debe trabajarse con la articulación encajada y relajados los músculos al máximo para que fluya y sea potente en el momento que deba serlo. Y no solo las defensas, sino cualquier técnica. Trabajaremos además, tanto defensas (que ahora nos atañe mas) como los ataques, en tres distancias para fortalecer el músculo y, posteriormente, poder ejecutar con velocidad y potencia la técnica desde cualquier distancia. Esas distancias se llaman o waza, chu waza, ko waza, o lo que es lo mismo, técnicas de largo, medio y corto recorrido respectivamente.
El equilibrio: El maestro dice que, cuando hay que desplazarse, el cuerpo tira de nosotros tanto hacia adelante como hacia detrás. Por descontado, hay que mantener la verticalidad y el equilibrio perfecto.
El Karate es un arte, y como tal debe desarrollarse constantemente. No puede cerrarse a un solo concepto, sino que antes bien debemos ir experimentado y buscando nuevas sensaciones. Debemos por consiguiente coger los conocimientos de nuestro(s) profesor(es) y desarrollarlos, hacer que evolucionen. Al igual que el pianista, o un escritor, quienes de una obra ya compuesta inventan una nueva pieza o escrito. O un director de orquesta, que debe hacer armonizar a los instrumentos de su orquesta, de igual manera el Karate debe hacer que esos instrumentos suenen al unísono (esto último de la uniformidad se debe entender porque en una clase hay variedad de alumnos y hay que darles lo que quieren, pero sin dejar de buscar nuevas formas, para que ellos evolucionen y para que nosotros nos perfeccionemos.)
Además el Karate tiene escalones que ascender, sin quedarse estancado en uno de los peldaños. Y conforme se sube en este arte, irán surgiendo nuevos aspectos en los que habrá que profundizar. Al igual que del tronco del árbol salen las ramas y de éstas las hojas.
Realizamos un trabajo de defensa en mano abierta y contra en hente. Dice que hay go no sen y sen no sen en el trabajo de Karate, con variedades dentro de cada una; por ejemplo, sen sen no sen ... Que implica una actitud de alerta permanente para evitar un posible peligro que se pudiera dar, en caso hipotético, de aquí a dos semanas.
Con la mano abierta se ganan quince centímetros en la defensa y en el ataque, además la capacidad de "shock" es mayor ya que la superficie de contacto es menor.
La respiración es un aspecto importante en cualquier arte o budo, aparte de en la vida cotidiana. Para trabajar la respiración primero se puede ejercitar, mediante esta práctica, despacio con la boca abierta al inspirar y al espirar (por ejemplo, al defender con age uke se inspira lentamente y al golpear con gyaku tsuki igual). Una segunda fase sería inspirar lento, con la boca abierta, y espirar rápido, con la boca mas cerrada para expulsar el aire con más violencia (el ejemplo de antes nos sirve para ejercitarnos, lo cual no quiere decir que no debamos ir practicando con más técnicas). Después rápido al inspirar y al espirar; igual con tres o cuatro técnicas, etc., buscando la mayor fuerza y velocidad en todas y no sólo en una. Incluso podría intentarse sin respirar, como si estuviésemos bajo el agua (en este caso el maestro dice que si alguien lo consigue lo avise para que él lo vea.)
Si expulsamos el aire lentamente, o lo que es lo mismo con la boca abierta, no producimos velocidad ni kime. Si hacemos que el aire salga por un orificio más estrecho, conseguiremos velocidad y fuerza; el aire debe acompañar a la técnica que ejecutemos en su recorrido, es más, es parte de esa técnica y debe tener la misma velocidad y kime. El aliento o la respiración debe ser una técnica y se debe notar su consistencia.
De otros artes marciales hay que coger aspectos que nos puedan ayudar en nuestro camino. Siempre existe algo en común en todas las artes marciales, y que nos puede ayudar a evolucionar.