domingo, 7 de diciembre de 2008

El karate que se practica hoy en día es bastante distinto a aquel que se practicaba hace 40 años, y el números de estilos, se dice que llegan a cerca de 100. Muchas escuelas mandan instructores al exterior para propagar sus respectivas técnicas. Aunque puede decirse que existen ciertos grupos en América y Europa que, con el objeto de comprender el alma de Oriente, como un método para contraactuar el impasse que resulta de la civilización materialista, le colocan énfasis al lado espiritual del karate, la triste verdad es que muchos estilos sólo enseñan el arte del combate y despreocupan los aspectos espirituales. Y los practicantes mismos, que predican pero no practican el espíritu del arte, tienen como verdaderos objetivos el ganar las competencias y encuentros.En la presente situación, la mayoría de los seguidores de karate en países de ultramar lo siguen por sus técnicas de combate y debe de admitirse que la tendencia a combatir no es menos común entre los humanos que en otros animales. Es muy dudoso que aquellos practicantes hayan llegado a un completo entendimiento de Karate-do.Gichin Funakoshi abogaba por los aspectos espirituales de Karate-do y colocaba mucho más énfasis en ésto que en las técnicas de combate. Más aun, siempre practicaba lo que predicaba. Si viviese actualmente para ver lo que está sucediéndole al Karate-do, que pensaría? Nosotros que seguimos estrictamente el karate ortodoxo como un arte de auto defensa debemos hacer todo lo posible y a nuestro alcance para lograr que se practique de la manera correcta y de que su lado espiritual sea comprendido lo más ampliamente posible.
Shigeru Egami.

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