lunes, 19 de abril de 2010

ASHIGARU



Los Ashigaru (足軽 "pies ligeros") eran soldados rasos milicianos en el Japón medieval. Durante el período Muromachi estos soldados fueron contratados por los shōgun como ejército personal.
Durante el periodo de las guerras Nanbokucho (1336-1392) se desarrolló un estilo de guerra de defensa de áreas montañosas, defendidas primordialmente por grandes grupos de arqueros, en este periodo es la primera vez que se usa el termino shashu no ashigaru (tirador ashigaru). Pero un siglo después en el periodo de las guerras Ōnin el termino ashigaru cambia por completo su significado. Este periodo se caracteriza por una cruel lucha de poder, acompañada de saqueos e incendios en las áreas alrededor de Kioto. El término ashigaru es usado entonces para definir por primera vez a un tipo de soldado que no tiene armadura, calzado o inclusive armas, hasta que las consiguiere a través del saqueo en contra de su enemigo. Era muy fácil para este tipo de hombres encontrar un daimyō necesitado de soldados que brindara la oportunidad de pelear, saquear y por último desertar.
Originalmente el ashigaru era reclutado sin derecho a paga, se les permitía saquear después de la batalla o tomar lo que necesitaran en las tierras conquistadas. La mayoría de los ejércitos de los daimyō tenía en su mayoría a estos soldado-campesinos que dedicaban la mayor parte del tiempo a cuidar sus cultivos. Las tropas provenientes de la isla de Shikoku tenían la fama de tener sus yaris clavadas a su lado cuando hacían la recolección en los campos de arroz, listas para ser usadas al llamado de su Señor.
Esta habilidad de reclutamiento temporal de soldados por un tiempo y agricultores por otro era algo muy común en la era Sengoku y era una tarea muy difícil para los daimyō de cada provincia el saber mantener un balance entre cada una de las funciones, la económica y la de la guerra.
En 1570 se comenzó a dar un cambio en el modo de hacer la guerra en Japón, esto se dio por la introducción de nuevas armas. La primera se daría en las lanzas más largas que llegarían a alcanzar las mismas dimensiones de las picas en Europa y la introducción del arcabuz. Ambas armas no podrían ser usadas de manera hábil ni tendrían el efecto deseado en los soldados de medio tiempo que estaban acostumbrados a participar en campañas rápidas por un corto periodo. Los daimyō reconocieron la necesidad del entrenamiento pero no todos contaban con grandes recursos para poder mantener soldados de tiempo completo. Un buen ejemplo de un daimyō que logró establecer este método fue Toyotomi Hideyoshi. El padre de Hideyoshi había servido como ashigaru en los ejércitos de Oda Nobuhide padre de Oda Nobunaga, hasta que fue herido en batalla y tuvo que regresar a las labores de agricultura.
Muchos soldados ashigaru usaban la armadura y las armas estándar que les proporcionaba el clan (los ashigaru tenían que hacerse ellos mismos con una espada). Para darles una apariencia brillante se usaban a menudo corazas de hierro y el mon heráldico del clan era pintado sobre el pecho y la coraza de la espalda. Lejos de ser una construcción barata para la armadura de un samurái, la armadura de un ashigaru era sin embargo una buena elección entre protección y movilidad y mucho mejor que el equivalente del campesino en un ejército europeo en el caso de proporcionárselo. Los cascos ashigaru eran casi siempre el jingasa, una especie de casco cónico que, cuando no se encontraba en batalla, podía valer como cuenco para el arroz.
Las armas de un ashigaru eran muy variadas dependiendo de a quien sirvieran. Los clanes proporcionaban al ashigaru un yari, una armadura y antes de la introducción del arcabuz el yumi(la espada la conseguían ellos). El yari, con la llegada de los portugueses, fue paulatinamente sustituido por el arcabuz (el cual podía usarse fácilmente por alguien inexperto)